Presidente Donald Trump (derecho) con el Presidente de las Autoridades Palestina, Mahmoud Abbas, en la habitación Roosevelt de la Casa Blanca, 3 de Mayo 2017. (Olivier Douliery-Pool/Getty Images via JTA)

Las opiniones sorprendentes de los palestinos: no son tan hostiles a la postura del Presidente Trump como asumen probablemente los estadounidenses

POR DAVID POLLOCK

NEW YORK DAILY NEWS

Miércoles, 7 de junio de 2017, 15:46

No piensan lo que usted piensa que ellos piensan (THOMAS COEX/AFP/GETTY IMAGES)

El Presidente Trump regresó de Jerusalén y Belén con ningún acuerdo en mano. Pero detrás de las escenas, una nueva encuesta revela que gran parte de la población palestina en verdad está de acuerdo con varios de los puntos claves que Trump planteó.

La encuesta la hizo el Centro Palestino de la Opinión Pública y abarcó entrevistas cara a cara del 16-27 de mayo entre una muestra representativa de 1.540 palestinos en Cisjordania, Gaza y el este de Jerusalén, bajo mi supervisión general. Sus hallazgos sorprendentes ofrecen un espacio inesperado para las maniobras políticas y diplomáticas durante los próximos meses, e incluso alguna esperanza de avance.

El hallazgo más sorprendente se refiere a los bonos que la Autoridad Palestina (AP) le paga a terroristas condenados. Israel, el Congreso de los Estados Unidos y, últimamente, la administración de Trump, han denunciado esta política de “pagar por matar”. La AP ha afirmado que la presión popular la obliga a persistir con esta práctica. De hecho, la encuesta muestra que dos tercios de los palestinos piensan que “la AP debería darle beneficios sociales normales a las familias de los presos como a todos los demás, y no darles pagos extras basados en sus condenas u operaciones armadas”. Entre los cisjordanos, la figura exacta es 65.9%; entre los habitantes de Gaza es de un 67.2%.

Del mismo modo, en el tema polémico del traslado de la embajada estadounidense a Jerusalén, el público palestino es menos militante que sus líderes. En Cisjordania, sorprendentemente, la mayoría (56%) dicen que este tema “no es tan importante” o incluso “no importa en absoluto”. Los habitantes de Gaza se oponen más; pero sólo una cuarta parte de ellos dirían que mover la embajada de Estados Unidos es un tema “muy importante”.

También, sorprendentemente, otra sugerencia de la administración Trump recibe también apoyo mayoritario del público. Se trata de la idea de un “enfoque regional” al proceso de paz israelo-palestino, en el que “los estados árabes le ofrecen a ambos lados incentivos para tomar posiciones más moderadas.” En Cisjordania, el 58% aprueba; en Gaza, el 55% aprueba.

De igual revelación son las respuestas a esta pregunta: “¿Qué es lo que más desea que los Estados Unidos haga sobre las cuestiones palestinas de estos días?” Una pluralidad (34%) de cisjordanos escogieron “poner presión sobre la AP y Hamas para que sean más democráticos y menos corruptos”; más que los que prefieren “poner presión sobre Israel para hacer concesiones” o “un aumento en ayuda económica para los palestinos. Entre los residentes de Gaza, la ayuda económica resultó primera, seguido por la presión sobre Israel; la democracia y la lucha contra la corrupción son las opciones preferidas tan solo del 20%, probablemente porque los otros problemas son tan apremiantes y la perspectiva de una reforma en Hamas tan escasa.

En general, el programa de Trump para el Medio Oriente recibe comentarios palestinos mixtos. Un treinta por ciento piensa que es probable de que Trump “hará un gran esfuerzo para resolver el problema palestino”; aunque el doble de personas no están de acuerdo. Al mismo tiempo, el público palestino muestra una fuerte vena pragmática. Cuando les preguntaron qué es lo que más quieren que Israel haga, los cisjordanos dicen “permitirle más libertad de movimiento a los palestinos” (27%), “liberar más prisioneros palestinos” (24%), o “detener la violencia de los habitantes de los asentamientos” (22%); sólo un 14% dicen “dejen de construir asentamientos más allá del muro”. Y casi la mitad (43%) quiere que “las empresas israelíes ofrezcan más oportunidades de empleo para los palestinos en Cisjordania.”

Además, los palestinos de Cisjordania y Gaza continúan dándole prioridad a su vida personal por encima de la política. Entre los cisjordanos, el 49% escoge “tener una buena vida familiar” como su prioridad principal, seguido de “tener suficientes ingresos para vivir cómodamente” con un 30%; apenas el 12% escoge “trabajar para establecer un estado palestino”. En Gaza, también, la familia viene primero, con un 40%; los ingresos y la creación de un estado empatan en segundo lugar, con un 25% aproximadamente .

Y de manera significativa, en cuanto a Hamas, la mayoría de los palestinos ahora buscan desactivar su conflicto con Israel. Entre los cisjordanos, el 55% dice que Hamas debe mantener un alto al fuego con Israel; entre los residentes de Gaza, esa cifra se eleva a un 80 por ciento. Incluso más sorprendente son las respuestas a esta pregunta provocativa: “¿Debe Hamas dejar de pedir la destrucción de Israel y en su lugar aceptar una solución permanente de dos estados basada en las fronteras de 1967?” En Cisjordania, tres cuartas partes dicen que sí. La proporción en Gaza es un poco menos, pero aún así es una mayoría sólida con un 62%.

Nada de esto significa que el público palestino respalda la legitimidad de Israel. De hecho, el porcentaje que dice que “los judíos tienen algunos derechos en esta tierra” son solamente de un dígito. Sin embargo mientras que la mayoría niega el derecho de que Israel exista, la mayoría acepta la necesidad de convivir. Entre los cisjordanos, una mayoría del 60% está de acuerdo con esta declaración categórica: “Independientemente de lo que es correcto, la realidad es que la mayoría de los habitantes isralíes de los asentamientos probablemente permanecerán donde están, y la mayoría de los refugiados palestinos no regresarán a las tierras de 1948.” Incluso entre los residentes de Gaza, casi la mitad (46%) aceptan esa evaluación. Si la administración de Trump procede sobre esta base realista, más que la retórica inflada de los esfuerzos anteriores, entonces forjará un camino genuino para darle oportunidad a la convivencia del Medio Oriente.

Pollock es el becario de Kaufman en el Instituto de Washington donde se centra en la dinámica política de los países del Medio Oriente.

Publicada originalmente por el New York Daily News