Médicos israelíes dan verdadera oportunidad a niños etíopes que sufren de SIDA

Por Juliana Darrow

Jueves 7 de junio de 2017

Una ayuda para los niños de Etiopía que sufren de VIH/SIDA ha venido de una fuente poco probable: Israel.

El profesor Dan Engelhard, que encabeza la división de enfermedades infecciosas en el centro médico pediátrico de SIDA en Hadassah Medical Center, ha estado activo en la lucha contra el SIDA durante más de una década.

El Hadassah Medical Center

En el año 2005, visitó Etiopía y fue testigo de cómo cientos de niños sufrían y morían de VIH/SIDA. “Cuando visité por primera vez el [orfanato]… no atendían ni a un solo niño que tuviera la infección de VIH,” dijo. “Cada año, alrededor de 60 de estos niños morían, siempre siendo reemplazados por otro número más de los 720.000 niños de Etiopía con SIDA.” Al saber que su país tenía el tratamiento que le podría ayudar a estos niños y niñas, fundó el proyecto de TAR-gozo-amor (en inglés ART-Joy-Love Project, o AJL). Esta organización envía voluntarios que ayudan a los equipos locales en los orfanatos etíopes, ofreciéndoles atención médica, incluyendo terapia antirretroviral (TAR), gozo y amor, a los niños que están sufriendo.

El proyecto de TAR-gozo-amor de Israel se lanzó en el orfanato de la Madre Teresa en Asco, Addis Abeba, un hogar para 450 huérfanos con VIH. El programa se organiza en el Hadassah Medical Center en Jerusalén y dio lugar a que los primeros niños etíopes recibieran terapia antirretroviral para el tratamiento del VIH.

Según Engelhard, dado que el tratamiento médico para el VIH/SIDA no estaba disponible en Etiopía, muchos de los niños afectados del país se estaban muriendo. “Vi cómo estos niños necesitaban ayuda”, dijo. Gracias al AJL, un equipo de atención local y el programa del Plan de Emergencia del Presidente de los Estados Unidos para el Alivio del SIDA (PEPFAR) nos colaboraron para administrar los medicamentos antirretrovirales vitales a los niños. Durante el primer año de existencia del AJL, la tasa de mortalidad en el orfanato de la Madre Teresa cayó del 25 por ciento al 1 por ciento.

“Creo que nos atrevemos a exigir que no haya ni una sola muerte a causa del SIDA en Etiopía”. — Dr. Dan Engelhard

Ahora, el proyecto se ha extendido a seis orfanatos más en Etiopía, al igual que una instalación cerca de Mumbai, India. TAR-gozo-amor se lleva a cabo en colaboración con los equipos del orfanato local y el personal médico. Las colaboraciones actuales han dado como resultado un descenso rápido en la tasa de mortalidad ya elevada en los orfanatos en los que opera el programa.

Engelhard se involucró en el tratamiento del VIH después de completar la formación médica en los Estados Unidos al principio de la era del SIDA. Después regresó al Hospital Universitario de Hadassah en Jerusalén en 1986, abrió una clínica de SIDA y más adelante creó un centro multidisciplinario independiente de SIDA pediátrico. Sus conocimientos de enfermedades pediátricas y compasión por los huérfanos de SIDA en África le han inspirado para compartir las innovaciones tecnológicas y médicas disponibles en Israel con los más necesitados. “En Hadassah, no se nos ha muerto un niño a causa del SIDA en 10 años,” dijo.

El Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) ha sido responsable de al menos 35 millones de muertes desde su descubrimiento en 1981. Hoy en día, se sabe que 36.7 millones de personas (incluyendo 2 millones de niños) están infectados. La mayoría de las personas que viven con el VIH (25.5 millones) viven en África subsahariana.

Muchos de los países del mundo desarrollado han unido fuerzas para luchar contra la enfermedad y proporcionarle ayuda a los países africanos que están en el centro de la epidemia. Israel fue una de las primeras naciones que se unió en la lucha, dedicando entrenamiento, recursos, ayuda humanitaria y conocimientos médicos a las millones de personas que están sufriendo los efectos devastadores del VIH.

Este alcance se puede ver de primera mano en el centro de SIDA de Hadassah (HAC). Además del programa TAR-gozo-amor, la clínica opera varios otros programas internacionales que se centran en la epidemia africana del VIH, concentrándose sobre todo en Etiopía. Este alcance es especialmente importante para todos los pacientes y miembros del personal en la clínica de Israel, ya que más de la mitad de todos los pacientes de VIH tratados en Israel son inmigrantes etíopes. La mayoría de los niños que son atendidos en el centro de SIDA pediátrico en Hadassah (así como en los otros centros de SIDA en Israel) vinieron de Etiopía o nacieron de padres que emigraron desde ese país.

Los programas internacionales de HAC han encabezado la lucha contra el VIH en África desde el año 1995, mediante el apoyo clínico en Etiopía y financiación por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel. Hadassah ha colaborado con otros hospitales israelíes para entrenar a médicos etíopes sobre las mejores maneras para tratar y prevenir la propagación del VIH. Según el Dr. Shlomo Maayan, director del centro de SIDA de Hadassah: “El planteamiento multidisciplinario es imprescindible para el éxito del proyecto de Hadassah. Grupos de médicos etíopes y enfermeras vienen a Israel para aprender sobre ello.” La financiación del PEPFAR ha hecho que la distribución de los medicamentos, a través de una asociación entre Hadassah y las clínicas etíopes, sea posible. También permitió tener programas de colaboración adicionales para capacitar al personal médico etíope y construir infraestructura para la entrega de medicamentos antirretrovirales.

Gracias al apoyo de parte del programa PEPFAR del modelo israelí, 150 médicos y enfermeras africanos se entrenaron en el Hospital de la Universidad de Hadassah en Jerusalén entre los años 2005 y 2009.

“He asistido a programas de entrenamiento en los Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Alemania, pero nunca he tenido una experiencia de entrenamiento como esta,” dijo el Dr. Shitaye Alemu, profesor asistente de medicina en el Hospital de la Universidad de Gondar, que está afiliado con la escuela médica más antigua de Etiopía. “La práctica israelí de medicina del VIH es la siguiente etapa. Se trata de vivir con el SIDA, no morir de ello.”

Engelhard y Hadassah siguen apoyando a los niños en las instituciones etíopes enviando voluntarios regularmente (expertos en SIDA pediátricos, médicos, enfermeras, trabajadores sociales, psicólogos, payasos médicos, estudiantes médicos y de enfermería y voluntarios que no son médicos) según las necesidades cambiantes de los orfanatos.

Ahora que el medicamento está disponible y la tasa de mortalidad se ha reducido dramáticamente, programas de alcance como el de TAR-gozo-amor pueden tener un enfoque más amplio. Los programas ahora se enfocan en tratar las necesidades de los niños con VIH que llegan a la edad adulta, con el objetivo de darles esperanza y recursos para llevar una vida totalmente independiente y funcional. También se han implementado recientemente seminarios sobre educación y formación profesional.

Los médicos israelíes se asocian con orfanatos que hospedan y tratan a los niños que han perdido a sus padres a la epidemia del SIDA. AHOPE (traducido como ‘una esperanza’ en inglés), otro orfanato situado en Addis Abeba, recibe apoyo financiero, además que otros tipos de apoyo del Hospital Hadassah de Jerusalén y de la Embajada de Israel. El orfanato AHOPE proporciona servicios sociales y médicos a los niños que viven con el VIH mediante el programa de TAR-gozo-amor.

El centro médico de Hadassah recientemente le ayudó a AHOPE a crear un área de manualidades que le permite a los niños crear piezas de arte para mostrar y vender. La Embajada de Israel también contribuye a este proyecto especial. El arte sirve como terapia de trauma para los niños que han visto a sus padres y a su familia morir a causa del virus. AHOPE organizó su quinto taller de arte en Addis Abeba, seguido de una exposición en la escuela de arte y diseño de Addis Abeba.

La colaboración entre hospitales israelíes, médicos y clínicas etíopes le ha salvado la vida a miles de niños etíopes. Actualmente, gracias a la tecnología y a la innovación médica el VIH ya no es una sentencia de muerte, sino una condición manejable. Debido a la generosidad de personas como Engelhard y contribuciones de hospitales israelíes, los niños de Etiopía tienen una oportunidad de crecer y alcanzar sus sueños.

“Creo que nos atrevemos a exigir que no haya ni una sola muerte a causa del SIDA en Etiopía”. Maayan agregó: “El conocimiento adquirido en Hadassah en medicinas contra el SIDA hará una gran diferencia en las vidas de cientos de miles de personas en África en los próximos años”.